martes, 18 de diciembre de 2018

Solución al comentario de texto de Descartes


Esta es una posible respuesta correcta:

«Este fragmento pertenece a la tercera meditación de la obra de Descartes Meditaciones metafísicas. En ella, se propone aplicar el método, en primer lugar, planteando la duda metódica y, a partir de esta, alcanzando ideas claras y distintas que superen todo motivo de duda. En la tercera meditación, en particular, el tema central es la idea de Dios y la demostración su existencia y su bondad infinita, lo que excluye la posibilidad de que nos engañe acerca de la existencia del mundo exterior.

En el fragmento que nos ocupa, el filósofo francés presupone que poseemos la idea innata de Dios, fruto de una intuición intelectual. En primer lugar, la describe como la idea de un ser infinito, es decir, máximamente perfecto y sin límite alguno, eterno, que no cambia, que todo lo sabe, que todo lo puede, que es creador de todo lo que existe, si es que existe algo. Todas estas propiedades no las entiende como modos de la sustancia divina, ya que los modos de las sustancias son variables y en Dios no puede haber cambios; en realidad todas ellas coinciden con su atributo esencial, que es la infinitud o perfección máxima.

A continuación, elabora un argumento para demostrar que Dios no sólo es una idea en nuestra mente, sino que también existe fuera de ella. Concretamente, señala que una idea de algo infinito y totalmente perfecto no puede provenir de nosotros mismos, que somos finitos e imperfectos, pues en la causa debe haber, al menos, tanta perfección como en el efecto. La idea de Dios, por tanto, no ha podido ser causada por nosotros sino que solo ha podido ser puesta en nuestro espíritu por una sustancia que sea infinita y perfecta. Por consiguiente, debe existir esa sustancia infinita, que es Dios.

Este argumento tiene un carácter deductivo que consta de tres pasos. En el primero, parte de que poseemos la idea de Dios como una sustancia máximamente perfecta. Poseemos esta idea porque nuestro pensamiento es imperfecto y limitado, ya que dudamos y nos equivocamos, y esta idea de imperfección del yo exige que resida en nuestra mente otra idea de perfección máxima que haga posible, por comparación, aquella idea.

El segundo paso del argumento es la aplicación del principio de causalidad, pues lo más perfecto, la idea de Dios en nuestro espíritu, no puede provenir de lo menos perfecto, nuestro propio pensamiento.

En tercer lugar, afirma que nosotros, que somos imperfectos, no podemos ser el origen de nuestra idea de Dios, que es máximamente perfecto e infinito. De donde se concluye que Dios existe y es causa de su idea en nuestra mente.»

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En este comentario se podrían incluir algunas otras afirmaciones de Descartes sobre Dios. Por ejemplo, explicar otros argumentos del autor para probar la existencia de Dios, o comentar cómo la existencia de Dios es garantía para saber con certeza que existen cosas corpóreas distintas del yo pienso, etc.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Solución al comentario del texto de S. Tomás


Esta es una posible respuesta correcta a la cuestión planteada:

«Tomás de Aquino escribió la Suma de Teología con el fin de exponer amplia y ordenadamente el conocimiento teológico de su época, añadiendo sus propias aportaciones. El presente fragmento pertenece a la primera parte de esta obra, en la que se ocupa de Dios y de la creación, y se encuentra en el tercer artículo de la segunda cuestión, donde intenta demostrar racionalmente que la proposición “Dios existe” es verdadera, por medio de cinco vías.

En el texto propuesto para comentar, Aquino presenta la segunda de estas vías, que toma como punto de partida la noción de causa eficiente”, tal como se lee al inicio: “la segunda es la que se deduce de la causa eficiente”.

El argumento de esta vía, como el de todas las vías tomistas, parte del efecto y se remonta hasta la causa, ya que, como los efectos dependen necesariamente de sus causas, si existe el efecto, necesariamente ha de existir anteriormente su causa. Así, por los efectos de la creación, que depende necesariamente del Creador, puede deducirse la existencia de su causa, a la que llamamos Dios. Este tipo de argumento fue llamado más adelante “argumento a posteriori” que parte del efecto para remontarse a la causa.

Los pasos de esta segunda vía son los siguientes:

a) Se toma como punto de partida la comprobación de que hay un orden causal en el mundo que nos rodea, un tejido de relaciones entre causas y efectos. Así por ejemplo, el fuego es causa del calor y la combustión, la combustión es causa del humo, el humo es causa de que el aire esté contaminado, etc.

b) A continuación se aplica el principio de causalidad, según el cual todo lo que cambia o comienza a existir ha de tener una causa distinta de sí mismo. En este sentido, el autor afirma que es imposible “que algo sea causa eficiente de sí mismo pues sería anterior a sí mismo”. Esto es así porque si algo fuera causa de sí mismo sería a la vez anterior y posterior a sí mismo, lo cual es contradictorio. Por tanto, toda causa ha de ser causada por otra causa anterior.

c) En tercer lugar, Aquino se detiene a explicar que no es posible una serie infinita de causas eficientes que son a su vez causadas, pues, de suceder esto, no existiría una causa eficiente primera y tampoco existirían causas intermedias ni últimas, lo cual es falso, puesto que constatamos que en el universo hay una relación constante de causas y efecto, como se ha señalado en el punto de partida del argumento.

d) Finalmente, concluye la vía con la afirmación de que ha de existir una causa eficiente primera, causa de todas las demás causas, a la que todos llaman Dios.

Además de esta vía probar filosóficamente que Dios existe, Tomás de Aquino expuso otras cuatro, siguiendo un esquema semejante. En todas ellas, adopta un punto partida basado en la experiencia como, por ejemplo, la observación del movimiento, de la contingencia, de los grados de perfección, o del orden del universo. A partir de ahí, emplea el principio de causalidad y se remonta en el orden de las causas hasta llegar a Dios como primera causa de todo.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Solución al comentario del texto de S. Agustín


Esta es una posible respuesta correcta a la cuestión planteada:

«San Agustín escribe Del libre albedrío en forma de diálogo entre Evodio y él mismo, para tratar sobre la cuestión del mal moral y la libertad, tema que le interesó mucho durante toda su vida. El libro II de esta obra, al que pertenece el presente pasaje, se ocupa de esclarecer cómo la libertad es causa del mal moral, en otras palabras, del pecado.

Según este fragmento, Dios otorga la libertad al ser humano para concederle la capacidad de actuar bien y no para que realice acciones malas. Por esta razón, cuando alguien emplea la libertad para actuar mal, es decir, para “pecar”, entonces, como no la usa para el fin para el que Dios la confirió, es justo que Dios le castigue.

El obispo de Hipona señala aquí que emplear la libertad para obrar bien es hacerlo “según razón”, es decir, de acuerdo con la ley eterna. Hay que tener en cuenta que la ley eterna es la “razón divina” que ordena todas las cosas creadas hacia su fin; además, ésta puede y debe ser conocida por todos los seres humanos por medio de la inteligencia.

Este fragmento refleja también que tanto la libertad humana como la justicia divina son grandes bienes. La libertad, porque es condición de posibilidad de realizar buenas obras, que sean meritorias y dignas de ser premiadas. La justicia divina, porque es un atributo de Dios que consiste en premiar el buen uso de la libertad y condenar su abuso.

Si no hubiera libertad, las acciones del hombre se dirigirían a sus fines de manera necesaria, careciendo, por tanto, de responsabilidad moral y de mérito. No existiría la libertad como un bien que Dios otorga al hombre y, al mismo tiempo, no existiría el bien que supone la justicia divina que premia o castiga a quienes lo merecen, según sus comportamientos se ajusten a la ley divina o no.

Cabe destacar el alto valor que Agustín concede a la libertad como rasgo esencial del ser humano. Gracias a ella podemos amar ordenadamente el bien y realizarlo, aunque, a la vez, podemos emplearla mal, dando lugar al mal moral, que, en su opinión, es el único verdadero mal que hay en el mundo.

En resumen, según este pensador, la libertad es un gran bien concedido por Dios al hombre, para que lo emplee en buscar y amar lo que Dios manda, pese a que existe el riesgo de que lo dirija hacia el mal. Al mismo tiempo, la justicia de Dios es otro gran bien, que complementa el de la libertad, pues se encamina a recompensar las buenas acciones libres o a castigar aquellas que son malas.»


martes, 30 de octubre de 2018

Historia de la Filosofía. 2º de Bachillerato. Curso 2018-2019


Preparación para el Examen de la 1ª Evaluación

Algunas indicaciones y sugerencias para preparar bien del examen de la Primera Evaluación.

Contenido del examen:

1. Tema 1: Platón.

2. Tema 2: Aristóteles.

3. Tema 3: Agustín de Hipona.

4. Tema 4: Tomás de Aquino. Los temas de su filosofía que se hayan impartido en clase antes del día del examen.

Límites en el papel y en el tiempo:

El examen debe realizarse en un máximo dos folios y en un máximo de hora y media. Es importante, por consiguiente, planificarlo bien para poder contestar a todas las preguntas y no dejar ninguna sin responder. Es conveniente saber más de lo que se va a escribir.

Habrá cuatro cuestiones que valdrán 2,5 puntos cada una.

Primera cuestión

Se proporcionará un texto de uno de los filósofos de la 1ª Evaluación y se pedirá responder a la siguiente cuestión: «Exponer las ideas fundamentales del texto propuesto y la relación que existe entre ellas.»

Para responder bien a esta pregunta conviene tener en cuenta las recomendaciones que se han dado en clase y el artículo de este blog titulado “SOBRE LOS COMENTARIOS DE TEXTO” y publicado el jueves, 20 de septiembre de 2018.

Se insiste en que, al exponer el tema o ideas del texto, es conveniente hacer referencia a lo que se dice en ese fragmento. Además, no basta con mencionar ideas sin más explicación, sino que hay que procurar enlazar unas ideas con otras.

El comentario puede ocupar algo menos de la cara de un folio y es recomendable dividirlo en varios párrafos.

Cuestiones tres, cuatro y cinco

En cada una de ellas, se solicitará desarrollar un problema filosófico en uno de los autores que corresponden a la 1ª Evaluación. Los problemas filosóficos de estas preguntas no estarán vinculados a los contenidos del texto propuesto en la primera cuestión.

En cada una de estas cuestiones se especificará el problema y el autor.

Al responder estas cuestiones es importante centrarse en el problema que se plantea, sin tratar otras cuestiones del mismo autor que no tengan relación con dicho problema. Estas preguntas también requieren desarrollo y argumentación, por lo que no basta con presentar las ideas en forma de enumeración, como si fuera un esquema. En este sentido, es conveniente evitar los paréntesis o frases breves, que se dejan sin desarrollar o explicar suficientemente.

También se valorará en estas cuestiones la utilización de un vocabulario preciso. Se trata de usar adecuadamente la terminología propia del autor, poniendo nombre a sus teorías, llamando por su nombre a las ideas fundamentales, y aportando las explicaciones pertinentes.

La extensión para estas respuestas podría ser una cara de folio o un poco más si el comentario ocupó menos de la cara de un folio.

Orden en que se ha de responder a cada una de las cuestiones

El alumno puede escribir las respuestas en el orden que estime más conveniente, siempre que escriba correctamente el número de la cuestión a la que se responde.

jueves, 25 de octubre de 2018

Solución al comentario del texto de Aristóteles


Esta es una posible respuesta correcta a la cuestión «Exponer las ideas fundamentales del texto propuesto y la relación que existe entre ellas»:

«El texto propuesto pertenece a la Ética a Nicómaco, que es una de las tres obras de Aristóteles en las que trata sobre cuestiones morales. A lo largo de ella reflexiona principalmente acerca del bien y de la virtud, esta última como camino que conduce a la vida buena y feliz.

En este breve párrafo, el Estagirita define con bastante precisión la virtud ética, como un hábito, que es un término medio relativo al hombre y ha de ser establecido por la razón.

En primer lugar, afirma que es un hábito, como todas las virtudes en general, lo cual significa que es una cualidad o disposición estable que, es adquirida por repetición de actos, y es operativa, ya que perfecciona los actos propios de una determinada facultad del alma humana. En este texto, no expresa a qué tipo de facultad ayuda la virtud moral, pero se sobreentiende que se refiere a las facultades apetitivas (la voluntad y los apetitos sensibles), ya que se trata de la virtud moral y no de la virtud intelectual.

Por otro lado, cuando Aristóteles habla de la virtud se refiere a un hábito voluntario, es decir, que requiere deliberación del intelecto y elección de la voluntad, de manera que no basta conocer el bien sino que es necesario querer hacerlo, superando así el intelectualismo socrático y platónico.

En segundo término, el autor refiere que la virtud ética es “un término medio relativo a nosotros”, queriendo decir que no es un término medio de la cosa, sino un término medio que se ha de fijar para cada individuo según su modo de ser y sus circunstancias.

Aunque no aparece en este fragmento, Aristóteles entiende este término medio en relación con las acciones y las pasiones. Las pasiones son los afectos que percibimos en nosotros y van acompañados de placer y dolor, mientras que las acciones son actos que realizamos voluntariamente. Tanto en las acciones como en las pasiones cabe, por un lado, el término medio, que las hace buenas, y, por otra parte, el exceso y el defecto, que las convierte en malas. Precisamente las virtudes morales son hábitos que ayudan a las pasiones y acciones a encaminarse hacia el bien, que se sitúa en el término medio.

En tercer lugar, expone que el término medio de la virtud ética ha de ser “determinado por la razón”, de acuerdo con la virtud de la prudencia, es decir, con un juicio acertado acerca de los fines y de los medios. La razón, guiada por la prudencia, es la que debe establecer el término medio apropiado para cada individuo en sus acciones y pasiones.

Finalmente, Aristóteles concluye que, si bien desde el punto de vista de la definición, la virtud moral es un término medio, respecto del bien es un extremo, en el sentido de que es algo excelente. Algo así como la cumbre entre dos valles, que es medio entre dos extremos, pero a la vez es un medio elevado y sobresaliente.»

miércoles, 3 de octubre de 2018

Solución al comentario del texto de Platón


Esta es una posible respuesta correcta a la cuestión «Exponer las ideas fundamentales del texto propuesto y la relación que existe entre ellas»:

   «Este texto pertenece al diálogo Fedón, escrito por Platón en su etapa de madurez. Se supone que en este período su pensamiento se encontraba más alejado del de su maestro Sócrates, por lo que podemos entender que ya contiene doctrinas propias. En este diálogo, aunque el filósofo ateniense reflexiona sobre diversos asuntos, el tema central es el ser humano, y más en concreto la inmortalidad del alma y su destino final tras la muerte.

   En este fragmento, el autor filosofa sobre el ser humano, a través de una conversación entre Sócrates y dos jóvenes llamados Simmias y Cebes, dejando claro que este es un compuesto de dos realidades muy diferentes, el alma y el cuerpo.

   Aquí se plantea que el alma es parecida a las ideas, es «semejante a lo divino», mientras que el cuerpo se asemeja a lo terreno, «a lo mortal». Al ser el alma de naturaleza superior al cuerpo, se afirma que a ella le corresponde dominar y mandar sobre el cuerpo, a la vez que al cuerpo le atañe obedecer y someterse al alma. No afirma que esto sea siempre así, pero lo plantea como lo que debería ser.

   Detrás de este dualismo antropológico, subyace la teoría platónica de las ideas, según la cual todo lo real está dividido en dos ámbitos totalmente diferentes y separados, pero a la vez relacionados entre sí. Por un lado, está el mundo de lo sensible y material, al que pertenece el cuerpo, ya que este tiene una naturaleza sensible y visible. Este mundo solo se puede conocer por los sentidos y se caracteriza por ser efímero y cambiante. Por otra parte, existe un mundo inteligible, que contiene ideas, o esencias separadas de las cosas, que trasciende lo material, que solo se puede conocer por la inteligencia, y resulta ser inmutable. El alma, según Platón, es afín a este mundo, aunque en su vida terrena se encuentre encerrada en un cuerpo, del que le interesa desprenderse para alcanzar la felicidad, que solo puede hallar en ese mundo de ideas.

   De lo anterior puede deducirse que, si el alma pertenece a esa porción de realidad inteligible e invisible tiene que ser independiente del cuerpo e inmortal, ya que este posee una naturaleza sensible y visible, mientras que las ideas son independientes de lo sensible y, por su naturaleza inmutable, no pueden perecer.

   Ciertamente alma y cuerpo están unidos en el ser humano, pero ambos conservan su ser propio mientras viven juntos, de manera que cuando se separan siguen siendo lo que eran: el alma sigue siendo inmortal, mientras que el cuerpo muere y se corrompe. Esta de unión es accidental y temporal, y se asemeja a la que existe entre un jinete, que representaría al alma, y su caballo, que sería el equivalente al cuerpo.

   En resumen, a partir de la semejanza del alma con lo divino se pueden extraer consecuencias importantes: que el alma es una sustancia invisible y superior al cuerpo, que debe dominarlo y que es inmortal.»

jueves, 20 de septiembre de 2018

SOBRE LOS COMENTARIOS DE TEXTO


El comentario de texto filosófico

1. Siempre se pondrá un texto de un filósofo, en el que indicará el autor y la obra a la que pertenece.

2. En los exámenes solo hay que responder a una cuestión: “Exponer las ideas fundamentales del texto propuesto y la relación que existe entre ellas”.

Algunos consejos para hacerlo bien

3. Hay que superar el temor a enfrentarse con un texto. No basta con escribir unas pocas líneas. Hay que escribir al menos cuatro o cinco párrafos y llenar como máximo una cara del folio o un poco menos. En los exámenes no es aconsejable dejar la respuesta para el final y escribir cuatro cosas poco pensadas o dejar esa pregunta en blanco. Hay que notar que vale 2,5 puntos (un 25% del examen).

4. Se trata de identificar las ideas del texto y hacer una cierta reflexión sobre el problema que contiene. Lo más importante es explicar el texto, pero luego se ha de desarrollar un poco más, como una disertación sobre la cuestión (por ejemplo, no hay inconveniente en relacionar con otros autores, o con otros aspectos del pensamiento del filósofo sobre ese tema).

6. Al exponer las ideas, se pueden definir algunos términos filosóficos clave y citar alguna frase literal entrecomillada con el fin de explicarla o de apoyar lo que se está diciendo, etc.

7. En la unidad 2 del libro de texto, en las páginas 52 y 53, se ofrecen algunas orientaciones y ejercicios prácticos sobre el modo de hacer un comentario de este tipo. También pueden ayudar las indicaciones de la unidad 3, en las páginas 80 y 81.

8. Puede ser útil estructurar el comentario con los siguientes pasos, teniendo en cuenta que el b) y el c) son los más importantes:
a) Breve introducción del autor en pocas líneas.
b) Exposición de las ideas más importantes contenidas en el texto.
c) Desarrollo y explicación de alguna de esas ideas según el pensamiento del autor.
d) Exposición de algún otro aspecto del tema del texto según el pensamiento del autor.
e) Breve conclusión sobre los puntos más importantes del texto en pocas líneas.

9. Hay que evitar dos cosas:
a) Copiar fragmentos literales del texto sin entrecomillarlos.
b) Exponer temas del pensamiento del autor que no están en el texto sin ponerlos en relación con el contenido del texto.


Nota:
--Además del cuadernillo impreso con los textos, también se pueden consultar en la página web del Departamento de Filosofía.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

OBSERVACIONES AL PROGRAMA DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 2º Bachillerato. CURSO 2017-2018


La finalidad de la asignatura es aprender las principales competencias para manejar las corrientes y autores de las distintas épocas de la Historia de la Filosofía. Además de las necesarias para que el alumno sea capaz de desarrollar cuestiones relacionadas con textos filosóficos; así como realizar un comentario dirigido sobre esos textos.

Criterios para las calificaciones

En las evaluaciones trimestrales:
a)    Se contará para la nota la asistencia, participación y trabajo del alumno (*).
(Será hasta un 30% de la nota).

(*) Por trabajo del alumno se entiende fundamentalmente lo siguiente:
1.    La realización de esquemas y trabajos escritos sobre los temas del programa, que se entregarán al terminar cada tema.
2.    La realización de comentarios de texto.

(**) En la primera evaluación se incluirá la calificación de los exámenes de las pruebas previas dentro del 30% de trabajo. Será un 10% de esta calificación.

b)   Se tendrá en cuenta la calificación del examen trimestral. (Será un 70% de la nota).
c)    La calificación de las recuperaciones no será numérica y se sacará exclusivamente del examen que el alumno realizará. (Será Recuperado o NO recuperado). Aunque luego, a elección del profesor/a, podrá contarse de algún modo para la media final, si se sacase más de un cinco en la recuperación.
d)   Los alumnos que superan las evaluaciones trimestrales pueden presentarse a subir nota en los exámenes de recuperación.


En la evaluación final, que es obligatorio presentarse para todos:
a)    Se tendrán en cuenta las calificaciones de las evaluaciones anteriores y la del examen final.
b)   El examen final lsirve para subir nota o recuperar evaluaciones anteriores.

A indicación del profesor, la asignatura se impartirá por:

-Apuntes del propio profesor u otros materiales, que se pondrán en la web del centro, en el Departamento de Filosofía.
-Libro de texto: Historia de la Filosofía, de Antonio Belda y Josemaría Carabante. Editorial Casals. Edición de marzo de 2016. ISBN 978-84-218-4993-4.
-Cuadernillo con textos de los filósofos para 2º de Bachillerato.

PROGRAMA DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 2º Bachillerato. Curso 2018-2019


Edad Antigua
1. Platón.
2. Aristóteles.
Edad Media
3. Agustín de Hipona.
4. Tomás de Aquino.
Edad Moderna
5. Descartes.
6. Hume.
7. Rousseau.
8. Kant.
Edad Contemporánea
9. Marx.
10. Nietzsche.
11. Ortega y Gasset.

12. Habermas.