martes, 19 de marzo de 2019

Preparación para el Examen de la 3ª Evaluación


Historia de la Filosofía. 2º de Bachillerato. Curso 2018-2019

Algunas indicaciones y sugerencias para preparar bien del examen de la Tercera Evaluación.

Contenido del examen:

1. Tema 8: Kant. No se incluyen los textos.

2. Tema 9: Marx.

3. Tema 10: Nietzsche.

4. Tema 11: Ortega y Gasset.

5. Tema 12: Habermas. No se incluyen los textos.


Los límites de papel y tiempo siguen siendo los mismos que en los exámenes de las evaluaciones anteriores: dos folios y hora y media.

El modelo de examen, los criterios de corrección, y los consejos para hacerlo lo mejor posible son los mismos que se señalaron para las evaluaciones 1ª y 2ª. Se pueden consultar en las entradas de este blog, en las fechas 30 de octubre de 2018 (para la 1ª evaluación) y 22 de enero de 2019 (para la 2ª evaluación).

jueves, 14 de marzo de 2019

Solución al comentario de texto de Nietzsche


Esta es una posible respuesta correcta:


«Este texto pertenece al libro quinto de “La gaya ciencia”, que fue escrito dentro de la etapa vitalista del autor, en la que aparecen los grandes temas de su pensamiento. Uno de ellos es el que aparece aquí: la cuestión de la muerte de Dios.

Lo primero que cabe destacar es que, como es habitual en Nietzsche, este fragmento se presenta repleto de metáforas y símbolos, que es preciso interpretar en sintonía con el conjunto de su pensamiento.

En este caso, cuando afirma “nosotros, filósofos y ‘espíritus libres’” parece referirse a quienes siguen la nueva filosofía vitalista que el autor propone, que rechaza todo el pensamiento y la cultura anterior, dominados por un racionalismo que considera dogmático e ilustrado. Se trata, por tanto, de los hombres intuitivos y alegres que pugnan por acabar con el dominio de los hombres racionales y tristes.

A continuación se refiere a la muerte de Dios, que para estos nuevos filósofos es una “nueva aurora” y “su corazón se inunda entonces de gratitud, de admiración, de presentimiento y de esperanza”. Con estas expresiones el filósofo alemán quiere hacernos ver que la eliminación de Dios no es algo negativo, sino más bien todo lo contrario, porque es una puerta abierta al futuro, que aún no ha llegado, pero se empieza a vislumbrar en el horizonte, como sucede con la claridad de la aurora, que es un anuncio la salida del nuevo Sol.

Prosigue luego con más metáforas, señalando que “la mar, nuestra mar se nos presenta otra vez abierta, tal vez no hubo nunca, aún, una ‘mar tan abierta’”. Mediante estas imágenes el autor parece proponer que, tras el ocaso de Dios, amanecerá una nueva filosofía más vital, libre y abierta, inexplorada, aún por descubrir. Con estas alegorías trata de resaltar el deseo de gozar de la vida sin restricciones, asumiendo también el riesgo y el dolor que esta conlleva; trata, en definitiva, de poner de manifiesto el papel de la intuición, que nos hace participar de la vida en toda su plenitud, sin la rigidez de esquemas conceptuales.

Podemos concluir que estamos ante un texto en el que expresa las consecuencias positivas que lleva consigo, según Nietzsche, la muerte de Dios. Solo si se deshace de Dios puede sacar adelante sus propuestas sobre la voluntad de poder, el eterno retorno y la llegada del superhombre.»


miércoles, 6 de marzo de 2019

Solución al comentario de texto de Marx


Esta es una posible respuesta correcta:

«La obra a la que pertenece este fragmento fue escrita por Marx junto con Engels. En ella, criticaron tanto a la izquierda hegeliana como al socialismo alemán por no proponer cambios mediante la revolución. En ella, se presenta el pensamiento de Marx acerca del materialismo histórico y propone un nuevo método de interpretación de la historia, que no se detiene en teorías sino que plantea la transformación práctica del futuro.

El autor expresa en este texto que en toda producción, tanto en el trabajo como en la procreación, se advierte una doble relación: natural y social. Hay una relación natural, porque el hombre cuenta con la naturaleza, es decir, con la materia, para transformarla y producir nuevos objetos en el caso del trabajo, o hijos en el caso de la procreación. Al mismo tiempo aparece una relación social, porque el hombre produce cosas, o hijos, en colaboración con otros individuos.

De lo anterior extrae dos consecuencias. La primera es que existen unos determinados modos de producción, que dan lugar, en primer lugar, a “un determinado modo de cooperación”, es decir, a unas relaciones sociales en el trabajo, y, en segundo lugar, a “una fuerza productiva”, que se refiere a las fuerzas físicas del trabajador, a las materias primas empleadas, y a los instrumentos o medios materiales que utiliza para la producción.

La segunda consecuencia es que las fuerzas de producción condicionan las relaciones sociales y la historia, es decir, que hay una estructura económica (unos modos de producción) que es determinante para la explicación de la historia. Esto último queda expresado en la frase final del texto, cuando dice “la «historia de la humanidad» debe estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la historia de la industria y el intercambio”; es decir, la producción y el comercio condicionan el curso de los demás acontecimientos históricos.

El planteamiento que Marx hace aquí es una buena síntesis de su materialismo histórico, según el cual la evolución histórica se explica en función de la relación del hombre con la naturaleza por medio del trabajo, y de la relación social entre los individuos en el trabajo, señalando que la economía es el motor de la historia. Según esto, defiende que la estructura económica es la base material de la que depende la superestructura, es decir, los otros elementos que componen el desarrollo de la cultura humana, tales como la política, el arte, la filosofía, la religión, etc.

Según Marx, solo si se eliminan las contradicciones de la estructura económica y la consiguiente alienación económica, entonces podrán desaparecer las alienaciones de la superestructura: la contraposición entre clase dominante y dominada, la aparición de un Estado que promulga leyes injustas que mantienen esa alienación social, la alienación filosófica, origen de las ideologías que encubren la explotación del proletariado, y, finalmente, la alienación religiosa, que pretende consolar a los trabajadores que son completamente desposeídos de lo suyo.»