martes, 22 de enero de 2019

Preparación para el Examen de la 2ª Evaluación


Historia de la Filosofía. 2º de Bachillerato. Curso 2018-2019

Algunas indicaciones y sugerencias para preparar bien el examen de la Segunda Evaluación.

Contenido del examen:

1. Tema 4: Tomás de Aquino.

2. Tema 5: Descartes.

3. Tema 6: Hume.

4. Tema 7: Rousseau.

5. Tema 8: Kant. No entrará en la segunda evaluación, salvo que se diga lo contrario.

Indicaciones y sugerencias prácticas

Se mantienen las mismas que se dieron para la preparación del examen de la 1ª Evaluación, es decir, los límites de papel y tiempo, lo que se pide para responder adecuadamente cada pregunta, la puntuación que se concede a cada pregunta, criterios de corrección, etc.

Se recuerda que, a la hora de hacer el examen, se puede emplear la hoja de preguntas para subrayar el texto, hacer anotaciones en sucio y hacer esquemas de lo que se desea exponer en la hoja de respuestas.

Se anotan a continuación algunos defectos que es importante evitar, porque se tienen en cuenta a la hora de calificar las preguntas:

1.    Dejar partes de la pregunta sin responder.
2.    Presentar las ideas en desorden o de modo confuso.
3.    Presentar ideas o frases sueltas, sin relacionar unas con otras adecuadamente.
4.    Enumerar ideas o frases esquemáticamente, sin detallar o desarrollar los temas.
5.    Repetir siempre lo mismo o decir vaguedades.
6.    No emplear los términos adecuados, propios del autor de que se trate.
7.    Emplear mal los signos de puntuación y la ortografía.
8.    Escribir con una letra poco legible.

Para mayor conocimiento de los criterios de corrección, se puede consultar la página web de la Universidad Complutense, donde viene un modelo de examen para el curso 2018-2019. En la tercera página de ese modelo se indican los “CRITERIOS ESPECÍFICOS DE CORRECCIÓN” para el examen de EVAU, que son los mismos que se emplean en los exámenes en las evaluaciones durante este curso. En las páginas siguientes se encuentra la solución del modelo de examen, que es solo orientativa. El enlace para ver ese modelo de examen es el siguiente:



martes, 15 de enero de 2019

Solución al comentario de texto de Hume


Esta es una posible respuesta correcta:

«Este fragmento se contiene en la obra de Hume titulada Investigación sobre el entendimiento humano, donde desarrolla su teoría del conocimiento, que se sitúa dentro de la corriente del empirismo.

El autor analiza aquí, por medio de un ejemplo, la idea de conexión necesaria que aparece en nuestra mente cuando pensamos en la relación entre una causa y su efecto consiguiente. El ejemplo que ofrece es la observación de la comunicación del movimiento de una bola de billar a otra.

Si la observación es de un caso aislado, la única impresión que tenemos es una relación espacio-temporal («un evento… sólo conjuntado») entre las dos bolas y nos resulta imposible afirmar la conexión necesaria entre el movimiento de una bola y el de la otra, o que en el movimiento de la primera bola haya un poder que necesariamente haya de influir en el movimiento de la segunda. Poseemos, por tanto, una impresión de contacto en el espacio y de sucesión en el tiempo de dos eventos, pero no tenemos impresión ni idea alguna de que haya una conexión entre ambos.

Sin embargo, si se observan varios casos semejantes que se repiten (hemos visto muchas veces una bola de billar chocar contra otra y desplazarla, o bien movimientos semejantes), entonces afirmamos dicha conexión necesaria con total seguridad, porque la imaginación conecta de forma natural ambos movimientos por el hábito o la costumbre. Es decir, se genera una idea compleja de conexión en nuestro pensamiento que proviene de la impresión (de reflexión) que tenemos de ese hábito que se ha producido dentro de nosotros al haber experimentado otros casos semejantes repetidos.

A partir de lo anterior, el pensador escocés concluye que la conexión necesaria que atribuimos a la causalidad no se da entre los objetos (entre las dos bolas de billar en este caso) sino en nuestra mente, de modo que la relación entre una causa y su efecto (entre el movimiento de la primera bola y el de la segunda) no es algo real sino psicológico o subjetivo.

Este análisis de la causalidad tiene consecuencias importantes para la ciencia física, puesto que la universalidad de sus leyes y predicciones se fundamenta en el principio de causalidad. Si la causalidad tiene un carácter únicamente subjetivo, estas leyes también pasan a ser enteramente subjetivas, y en consecuencia carecen de certeza completa, aunque las consideremos altamente probables y creamos firmemente en ellas.

También el carácter subjetivo de la relación causal afecta negativamente a la metafísica, puesto que la idea de sustancia también se fundamenta en esta relación. Según Hume, una sustancia es algo que desconocemos, pero creemos que existe, porque pensamos que es causa de una serie de propiedades a las que les da unidad. Pero si la causalidad es totalmente subjetiva, entonces nuestra idea de sustancia no pasa de ser también algo subjetivo, que existe en nuestra mente, pero no en la realidad.

De ahí que el análisis humeano de la causalidad desemboque en un planteamiento subjetivista y escéptico.


martes, 18 de diciembre de 2018

Solución al comentario de texto de Descartes


Esta es una posible respuesta correcta:

«Este fragmento pertenece a la tercera meditación de la obra de Descartes Meditaciones metafísicas. En ella, se propone aplicar el método, en primer lugar, planteando la duda metódica y, a partir de esta, alcanzando ideas claras y distintas que superen todo motivo de duda. En la tercera meditación, en particular, el tema central es la idea de Dios y la demostración su existencia y su bondad infinita, lo que excluye la posibilidad de que nos engañe acerca de la existencia del mundo exterior.

En el fragmento que nos ocupa, el filósofo francés presupone que poseemos la idea innata de Dios, fruto de una intuición intelectual. En primer lugar, la describe como la idea de un ser infinito, es decir, máximamente perfecto y sin límite alguno, eterno, que no cambia, que todo lo sabe, que todo lo puede, que es creador de todo lo que existe, si es que existe algo. Todas estas propiedades no las entiende como modos de la sustancia divina, ya que los modos de las sustancias son variables y en Dios no puede haber cambios; en realidad todas ellas coinciden con su atributo esencial, que es la infinitud o perfección máxima.

A continuación, elabora un argumento para demostrar que Dios no sólo es una idea en nuestra mente, sino que también existe fuera de ella. Concretamente, señala que una idea de algo infinito y totalmente perfecto no puede provenir de nosotros mismos, que somos finitos e imperfectos, pues en la causa debe haber, al menos, tanta perfección como en el efecto. La idea de Dios, por tanto, no ha podido ser causada por nosotros sino que solo ha podido ser puesta en nuestro espíritu por una sustancia que sea infinita y perfecta. Por consiguiente, debe existir esa sustancia infinita, que es Dios.

Este argumento tiene un carácter deductivo que consta de tres pasos. En el primero, parte de que poseemos la idea de Dios como una sustancia máximamente perfecta. Poseemos esta idea porque nuestro pensamiento es imperfecto y limitado, ya que dudamos y nos equivocamos, y esta idea de imperfección del yo exige que resida en nuestra mente otra idea de perfección máxima que haga posible, por comparación, aquella idea.

El segundo paso del argumento es la aplicación del principio de causalidad, pues lo más perfecto, la idea de Dios en nuestro espíritu, no puede provenir de lo menos perfecto, nuestro propio pensamiento.

En tercer lugar, afirma que nosotros, que somos imperfectos, no podemos ser el origen de nuestra idea de Dios, que es máximamente perfecto e infinito. De donde se concluye que Dios existe y es causa de su idea en nuestra mente.»

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En este comentario se podrían incluir algunas otras afirmaciones de Descartes sobre Dios. Por ejemplo, explicar otros argumentos del autor para probar la existencia de Dios, o comentar cómo la existencia de Dios es garantía para saber con certeza que existen cosas corpóreas distintas del yo pienso, etc.